Proceso de escritura del proyecto.

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| jueves, 22 de septiembre de 2011
Mi intención es ahora contar realmente como escribí mi proyecto narrativo, pero de verdad, sin falsedades. Yo siempre pensé que mi forma de escribir es espontanea, mágica. Que me sentaba a las 2 de la mañana y ¡paf! aparecían palabras y oraciones hermosas en el monitor. Que duro golpe aceptar que no es así. Soy atolondrada, vivo apurada y no presto atención a nada que esté más allá de mis propias narices. Tardé muchísimo tiempo en descubrir el significado de la palabra proyecto. Proyectar, es idear y luego perfeccionar la idea. No sale de una, hay que pulir y pulir. Y a mí pulir me pone nerviosa. Ya que estoy obligada a escribir mi proceso de escritura voy a confesar mi mayor desafío: vencer mi orgullo. Para mí, pulir no tiene sentido, si lo voy puliendo mientras lo hago. Proyecto, significa idea no acabada, idea en proceso, acción a punto de producirse. Exige paciencia y reflexión. Fue difícil descubrir eso y no puedo afirmar a ciencia cierta que lo logré del todo, pero me esforcé mucho intentándolo. Prestar atención al proceso, al desarrollo sobre todo disfrutarlo, dejando lugar a qué los resultados me sorprendan. Estoy escribiendo de atrás para adelante porque me resulta más fácil, aliviante haber transitado un camino que me resulto tan duro como llevar montañas en la espalda. Creo que logré desafiarme a mí misma, realizar una escritura planeada y reflexionada, con ideas y hechos que dan lugar a la producción de otras idea y hechos.

Siempre tuve muy en claro que quería escribir ficción. Ni siquiera indagué en el área de la crónica, que si bien era un aspecto de la escritura recién descubierto y que me dio mucho placer no es comparable con ficción. Crear un mundo para mí es medicinal. Construir personajes es un juego delicioso. Me encariñe en seguida con mis personajes y les contaba a mis amigos de las cosas que les pasaba como si fueran criaturas vivas. Es que para mí cobraron vida propia y yo junto a ellos fui descubriendo sus caminos. El texto cambio mucho de lo planeado en un principio, y cambiaba mucho según el día que me ponía a escribir. De todos modos presté mucha atención en que el texto tenga coherencia y un desenlace que siguiera cierta lógica. Vuelvo a repetir que fue un texto muy planeado y pensado. Pensé todos los aspectos de los personajes por más que los lectores no supieran de ellos a mí me sirvió para la construcción del relato.

Me costo mucho decidirme por la ruta que iba a seguir porque tenía varias ideas que me entusiasmaban. Lo extraño es que ninguna fue llevada a ser texto si no que fue un mix de varias ideas sueltas.En realidad a medida que fui escribiendo el texto me alejé mucho de mi idea original de trabajar solo la relación entre hermanos, la terminé trabajando superficialmente en el marco de una historia de amor

Leí las consignas del cuadernillo como me lo sugirieron Claudia y Emilia, sobre todo al principio que no tenía ideas bien definidas. Si bien no usé ninguna consigna me ayudo a conectarme con el trabajo , me dio un empujón en el arranque, comenzó a agitarme las neuronas en busca de un hilo conductor de mi historia, un disparador.

También me entusiasmó mucho el acercamiento de compañeros que estaban más adelantados, el hecho de que me cuenten sus experiencias y leer tantos talentos en potencia fue motivador. Me hizo pensar en la gran cantidad de temas que hay y en que no todo fue dicho, o por lo menos se puede decir de distintas maneras.

Respecto a mis lecturas yo amo a Chejov y lo leo desde siempre. Pasa que con el conocimiento que me brindo la materia lo leí desde otro punto de vista, prestando atención al porque de mi gusto por él, qué es lo que lo hace diferente. Sus cuentos no tienen ni principios ni finales definidos, son más como sucesos sorprendentes en una vida rutinaria. También lo que me gusta de él es los diversos escenarios que presenta, entre distintas clases sociales, distintos lugares, distintos motivos. No quería tomar su lenguaje como ejemplo para mí pero si su versatilidad . El libro que claramente marco el destino de mi cuanto fue “Una imagen en el espejo” de Danielle Steel. Si bien la escritora presenta una característica más bien comercial sin gran contenido espiritual y no me parece que busque un producto irrepetible. si quería adoptar de ella su modo atrapante, su capacidad de cautivar.

Necesite mucho atención de parte del las coordinadoras del taller para guiarme porque el comienzo fue muy complejo y me encontraba como en una especie de neblina, muy perdida. Además como me cuesta seguir consignas en la escritura que es algo tan subjetivo por lo que creo que fue doble trabajo tanto para mí como para Claudia y Emilia encarrilarme. Hubo varios emails con preguntas y sí, debo admitirlo, con cierto desgano y un seguimiento muy de cerca desde el blog que me mantenía en alerta permanente. Si bien, no pude cumplir con todas las sugerencias, fue más que nada por falta de tiempo de verdad. Es sorprende lo entusiasmada que estaba con la metodología procesal de escritura que había adaptado y el proyecto en sí.

También busque que mi proyecto tenga huellas fílmicas, imágenes muy descriptivas por momentos, como un plano en detalle. Llegué a componer el relato como un boceto de producción de holywood. Miré una gran cantidad de películas que fueran mis musas en varias ocasiones. Resultó ser hasta más inspirador que las lecturas.

En lo técnico podríamos decir que quise no volver a cometer los mismos errores que había cometido anteriormente. Presté mucha atención a la superficie o al menos hice un arduo esfuerzo por demostrar lo aprendido. Trabajé mucho sobre el tema de los acentos. Una compañera, Florencia, me mandó por email todas las faltas y dudas que encontró, fue un gran aporte. Una intervención que nunca me había sucedido con anterioridad y fue muy beneficiosa. Luego de imprimir, descubrí mas errores de superficie. Encuentro mucho más fácil los errores en papel que en pantalla Lo que más en gusto del trabajo y que tome como nudo de mi crecimiento educacional fue que trabajé sobre dos temas que considero fascinantes, que son la relación de hermanos, sobre todo gemelos y las mujeres. Creo que es un universo rebosante de posibilidades.

Para terminar dejo un artículo del diario “ La Nación” para compartir algunos espectos de la relación tan extraña que es la de los gemelos.


  • Existe una ley que prohíbe a los hermanos ser alumnos del mismo grado en la escuela
Veredicto: falso.
"Hoy, la recomendación, desde el punto de vista psicopedagógico, es que los mellizos o gemelos vayan al mismo grado", explica Fatone, asesora de la Fundación Multifamilias.
"Los chicos ya viven el duelo de la separación de la madre, y obligarlos a separarse del hermano los deja en posición de desventaja con respecto a sus compañeros. Además, retrasa el aprendizaje, porque los chicos están toda la clase pendientes de su hermano y en el recreo, en lugar de integrarse, corren a encontrarse con él. Separalos, siempre y cuando no exista una relación simbiótica que les impida relacionarse con otros, es contraproducente. Lo hemos comprobado en numerosos casos de mellizos o gemelos que requirieron atención psicológica por retrasos en el aprendizaje", agrega Fatone. "De hecho, no hay ninguna ley que prohíba a dos hermanos estudiar juntos. Esto lo tenemos que repetir a las escuelas, cuando las madres de mellizos o gemelos que nos consultan nos dicen que ése es el argumento que se les da para impedir que sus hijos cursen el mismo grado. Pero esa ley no existe", apunta Laura Pérgola, presidenta de la fundación.
  • Los gemelos desarrollan un lenguaje propio
Veredicto: verdadero.
Otro estudio de la Universidad de Vrije, de Amsterdam, determinó que el 45% de los gemelos desarrollan un lenguaje propio durante los primeros años de la infancia. Velloso lo confirma: "No se trata de un palabrerío. En algunos casos se llegó a determinar que era todo un idioma rudimentario y que los gemelos podían pasar mucho tiempo hablándolo. Incluso se colocan nombres uno al otro", dice Velloso.
"Esto retrasa el habla en los gemelos. En muchos casos la aparición de un idioma propio significa falta de estímulo directo y personal entre la madre y cada uno de los gemelos. Por eso, aconsejamos que se los envíe a la guardería desde los dos años, para que sociabilicen", dice Pérgola.
  • Los gemelos son clones.
Veredicto: verdadero.
"Los gemelos se forman por una duplicación del embrión. Es un proceso que ha sido largamente estudiado, aunque aún no se conocen las causas por las cuales ocurre. Ellos son verdaderos clones naturales. Comparten más de 25.000 genes, poseen el mismo genoma -detalla Pasqualini-. Hasta tienen las mismas huellas digitales."
  • Si los gemelos tienen el mismo genoma, significa que desarrollarán las mismas enfermedades.
Veredicto: falso.
El Centro de Enfermedades Oncológicas de España realizó una investigación para determinar por qué los gemelos, que son auténticos clones naturales, desarrollan diferentes susceptibilidades a enfermedades, personalidades distintas y hasta alguno de ellos puede desarrollar una enfermedad genética, como cáncer, y el otro no. Manel Esteller, director del Laboratorio de Epigenética del centro, investigó el ADN de 80 pares de gemelos, 30 de hombres y 50 de mujeres entres los 3 y los 74 años. La explicación fue que si bien al nacer poseen el mismo genoma, los "interruptores" que activan o inhiben la expresión de determinados genes son distintos en cada persona y varían en función de factores ambientales.
Entretanto, un equipo de la Universidad de Connecticut realizó un trabajo acerca de cómo los gemelos pueden criarse en un mismo entorno y tener comportamientos distintos. Afirma que un mismo entorno familiar o social y hasta la vida intrauterina son una experiencia única para cada gemelo. El trabajo intentó romper con el paradigma que asume que gemelos criados en una misma familia tienen el mismo entorno medioambiental y que las diferencias deben explicarse en factores externos.
  • Los gemelos son "dos gotas de agua" durante toda su vida.
Veredicto: falso.
La investigación de Manel Esteller determinó, al comparar las historias de vida de 80 pares de gemelos, que las diferencias entre ellos eran progresivamente mayores a medida que crecían. Así, los diferentes estilos de vida y entornos de desarrollo harán que cada vez los gemelos se parezcan menos.


Algo que describa el proyecto: yo diría puro disfrute.


vidas

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| domingo, 21 de agosto de 2011



I

Ella estaba sentada en la sala de espera desde hacía solo veinte minutos , pero le parecieron eternos. Fue sola, casi siempre iba sola igual. Una de las pocas excepciones fue la primera. Menos mal que el problema era de ella, Diego no lo hubiera sobrellevado demasiado bien si era su responsabilidad.. Pasaron millones de peleas que terminaban con él encerrado en el garage, vaya a saber haciendo qué, y con ella llorando en la ducha. Sucede muy seguido que a la gente se le da por llorar en la ducha. Lágrimas, sudor, agua, da lo mismo. En el rincón de la ducha, un ovillo lastimoso con la cara distorsionada por la bronca y el dolor, se dio cuenta que no podía más.

¿Qué es la felicidad? Para muchas mujeres contemporáneas era un buen auto, una buena casa, un par de zapatos. Para otras, un hombre extraordinario, con todos los órganos desarrollados menos el cerebro y el corazón. ¿La felicidad es una constante o un momento eufórico? Y ni hablar de la felicidad de las mujeres. Siempre les hace falta algo más o algo menos.

La felicidad de ella era antigua como la tierra, primitiva. Tener un hijo. Uno podría decir que era para tapar el desastroso matrimonio que había construido pero ella te lo negaría hasta la muerte. ¿Como sino traer un hijo al mundo si no es a una familia que brilla de armonía? Solo pensarlo era ridículo. ¿ Madre soltera? Jamás! Diego era maravilloso, si no lo hacía enojar. Se le escapo la mano una vez, pero nada le hace una pelea al castillo sólido, indestructible de una familia unida. Quizás un castillo de naipes, una fantasía de humo, pero qué más da? Estaba embarazada.

Fue su suegra, en un momento de compasión incomprensible que la guió sabiamente para un consulta sobre la fertilidad. Diego accedió para hacer feliz a su madre, accedió para cumplir con las expectativas, accedió para no quedar fuera de la formula “casados con hijos, un auto, una casa” pero nunca accedió por el deseo de ser padre, esa no era su felicidad, ese era un detalle menor como comprarse una corbata nueva.

Jamás pudo recordar cuanto tiempo estuvieron dentro del consultorio esa primera vez, ni lo que dijo el médico . Todo se volvió borroso, un sinsentido gris. La cara de Diego no mostró ningún cambio, ningún músculo de su rostro tembló. Solo un largo suspiro a la salida del la clínica y el silencio congelado hasta el auto. Allí el llanto.

-¿Qué te pasa? Llorás mucho últimamente.

Su sorpresa fue tal que se quedo sin aire por un instante pero sólo para retomar con fuerza los lamentos de histérica. Diego arrancó el auto sin hacer caso a la anormalidad de su esposa. En algún momento se le tenía que pasar. Y después de media hora , llegando al dulce hogar...

-¿Cómo podés estar tan tranquilo? Somos un fracaso.
-Nunca fui un fracaso por lo que recuerdo y no quiero empezar ahora. Dejá de hablar pelotudeces . Vos deberías estar más informada que yo, pero estás haciendo gala de una ignorancia que no me esperaba, al menos si hubieras escuchado al especialista. No tenés un problema fuera de este mundo. La endometriosis no es un problema sin solución. Habrá que hacer el tratamiento ese y ya.- Diego volvió a suspirar y apoyo la cabeza sobre la ventanilla mientras esperaban el cambio del semáforo- deja de ser tan dramática, la vida no es una película.

¿Qué la vida no era una película? Para ella sí. Allí sentada en el consultorio con esa panza explotando, fea, gorda ella se sentía diva. Y no solo uno, sino dos corazóncitos latían en su interior. Sería madre de dos princesas, dos mujercitas admirables que vendrían a poner el mundo a sus pies. Dos luces que iluminarían la vida de su familia y la unirían por siempre con lazo de armonía.

La felicidad de las mujeres además de ser inalcanzable, roza la ingenuidad. Dos diablillos estaban a punto de aparecer y decirle adiós al lazo de armonía.

II

-Dejá Mariana, no te metas, ya fue.
-Pero se están peleando por mi culpa! Fui yo la la que arruiné sus archivos! Mama jamás se acerca a la compu y el lo sabe. Lo odio!

La hermana sonrió con su boquita recién pintada y le estampó un beso en la mejilla a Cecila. Esta se limpió la marca del beso con la manga y se quedó mirando al espejo. También ella agarró el lápiz labial, pero sólo para dibujarle unos bellos bigotes a Matianita. Las risas irrumpieron el ambiente y no pararon hasta ver el lápiz labial roto en mil pedazos.

-Parece popo de perro o chocolate derretido medio rosadito.
-Puaj!-Mariana puso cara de asco al mismo tiempo que metía en la servilleta los restos-No voy a poder comer chocolate como por tres días, muchas gracias queridita.
-No vas a poder comer nunca más nada porque mama nos va a matar.
-Que exagerada! Si no lo hizo hasta ahora... Somos gradecitas, más difícil deshacerse de los cuerpos. Buuuuuu.....- se estaba esmerando en asustar a su hermana pero Ceci ya estaba canchera para las bromas y además muy cansada de estar escondida en el armario. Se le estaban durmiendo las piernas
-Ya no pelean, vamos al patio. Tengo los panes con miel que hizo la abuela para desayunar.
-Si, ya fue. Y mejor salgamos al parque , total van a pasar horas hasta que decidan buscarnos.

Se metieron los panes en los bolsillos y salieron en puntitas de pie hasta el partio. Ahí había un agujero que hizo el perro para salir y atrás de eso la libertad. No era ni la primera ni la segunda vez que lo hacían. El mundo les pertenecía cuando sus padres estaban de mal humor y como eso pasaba seguido se sentían dueñas de mundo todo el tiempo. Su familia estaba lejos del ideal. Era una reunión fragmentada de personas, que no sabían la razón de su permanencia allí. Y las chicas solamente lograban complicar más las cosas. Sus travesuras no eran bien vistas por nadie. Su abuela quería disciplina, su papa rara vez mostraba señales de enterarse que tenía hijas y su mama era algo extraño. Por momentos rozaba el odio hacia aquello que tanto había deseado. Su felicidad era una mentira, una fachada para el barrio y escondía la desilusión dentro de su corazón. No había lazos de armonía. A las chicas sólo le quedaron ellas dos y construyeron una barrera contra el resto. Nadie se apuraría en buscarlas ese día y ellas se hartarían de comer pan y correr en el barro. Sólo el hambre las haría volver. Además el día era estupendo, y al día siguiente cumplirían once años. Siempre era bueno cumplir años, al menos “hasta los treinta”, como decía su madre.

Pasaron largas horas dando vueltas solas. No tenían muchos amigos sobre todo porque a Cecilia no le gustaban sus juegos y Mariana siempre preferiría la compañía de su hermana antes que de cualquier otro. Esta vez tardaron más tiempo en regresar y lo sintieron por la recibida de su madre, dos chanceletazos para cada una y a la habitación. Mariana se puso a llorar desconsoladamente.

-Qué te pasa Mari?-le decía su hermana mientras la rodeaba con sus brazos de niña- te dolió mucho?

Cecilia no le contestó y solo seguía llorando. Las dos se acostaron en la cama llena de peluches y así viajaron al mundo de los sueños, con la cara bañada en lágrimas. Una porque su hermana lloraba, la otra porque un miedo inexplicable la invadió. Vio un moretón en el brazo de su madre y una sensación desagradable se apoderó de ella. Así estaban durmiendo con las manos entrelazadas cuando su padre entro para verlas. No habían comido nada más que los panes en todo el día pero se veían tan mágicas que no quiso despertarlas.

Ellas se tenías la una a la otra incondicionalmente. “Para siempre” pensó su padre “nunca la soledad para ellas, una gran fortuna tener un hermano”.

Para siempre no, pero por unos cuantos años más .
III

Un auto le tocó bocina a Mariana mientras cruzaba la calle hacia el auto de su hermana, pero la chica ni se inmutó. Llevaba un tapado corto de color rojo que dejaba a la vista sus exquisitas piernas enmarcadas en unas botinetas de plataforma pertinente. Imposible ignorarla. Cecilia le abrió la puerta del auto con una picara sonrisita.
-Ai hermanita, ese hombre te está matando. Mira que montarte sobre estos tacos tan temprano en la mañana es un suicidio.
-Que exagerada que sos bonita! Si vieras lo que llevo debajo...- y las dos estallaron en carcajadas como siempre.

Ambas estaban muy felices. El amor las tenía así , y el amor a esa edad es lo único que vale la pena. Ceci salía con un cuarentón. Un señor maduro de perfil bohemio que conoció en un seminario sobre cine dedicado a Woody Allen. Sorprendentemente, era difícil imaginarse mejor pareja que esa pero por temas de edad y etcétera, la cosa se mantenía un poquito en el freezer. Mariana, para no quedarse atrás, se engancho con un jugador de polo y no tenía drama en andar besuqueándose en todos los eventos posibles que podía coincidir con él. Eso hasta que conoció a Cristian. Un exitoso abogado, entre sus colegas y entre las mujeres. Desde entonces muy seguido venía a verlo al estudio, lugar de “desayuno y algo más” como lo llamaban las chicas. Cecilia siempre la pasaba a buscar para ir a la facu juntas y escuchaba su historia amorosa con una mezcla de pánico y diversión.

Quizás buscaban provocar el destino buscando relaciones tormentosas. Juventud es sinónimo de poder, tenían derecho a desafiar. El mundo es de los jóvenes, pensaban. No importa la desilusión que pudieran haber tenido por el ejemplo de la misera pareja de sus padres, con una madre estereotipo que vivía para su casa, no importa la supuesta castidad que quisieron inculcarles, ellas eligieron el camino de las aventuras.

-Linda! Es hora de que me lo presentes. Me muero de curiosidad, es tiempo de que me des la oportunidad de ponerle cara al protagonista de esos relatos.
-La cara es lo que menos importa- comentario que llevó a que Cecilia se ponga de color bordo.- pero de todo modos lo vas a conocer. En diez días hay un cóctel en el hotel Plaza y estamos invitadas. Tenés que venir con tu amante hippie, la vamos a pasar bien.
-Me lo imagino rodeado de abogados y en traje sobre todo.- la imagen realmente le causaba mucha gracia- para qué lo vamos a torturar así?
-No tires malas vibras Cecilia!
-Está bien, lo que sea para hacerte feliz. Pero creo que voy tener que ir de compras y comprar ropa para hombres. Puedo apostar mi alma que en su armario no hay nada que en el hotel Plaza pueda se considerado similar a un traje . Sus marca preferida es “ feria americana”- y comenzaron otra vez las risas, pero esta vez se apagaron en seguida por no tener la fuerza de dos. Mariana miraba seria a su hermana.
-Lo amas?
-A quién? A mi hippie? No creo. No es tan fácil enamorarse. Por qué lo decís?
-Porque yo me enamoré de Cristian.
-Exagerada! Estás confundida- fue turno de Cecilia de ponerse seria, haberse visto con un hombre sólo en el estudio no le parecía propicio para el amor.

Es muy probable que la declaración de Mariana haya sido la pura verdad y que ambas lo sabían perfectamente, lo presentían en sus corazones. Pero no querían darle tanta importancia a un hombre.
Les daba miedo lo que podía pasar. Lo desconocido del futuro siempre les pareció una oportunidad por lo que el miedo que sentían y no se atrevían a confesar les parecía una sorpresa. Quizás eran como los animales que podían imaginarse el acercamiento de la catástrofe. Así haciendo el conocido trayecto hacia su universidad las dos hermanas presentían la tormenta. No hablaron más pero escuchaban las palabras de consuelo y de ánimo de la otra dentro de su mente. Así se dieron fuerza como tantas veces anteriormente en sus vidas. Así se querían como siempre.
IV

Mariana estaba sorprendida de ella misma por la tranquilidad con la que estaba manejando. Sólo la dureza de su rostro dejaba entrever que algo no estaba como siempre. Las facciones adquirieron un aspecto más bien anguloso y la mirada siempre tan cálida, era un hielo impenetrable. En los labios no había ni huellas de la acostumbrada sonrisa sino que estaban muy apretados y se veía el esfuerzo que hacían por no dejar escapar un lamento. Sabía que si llegaba al departamento la iba a invadir un mar de lágrimas, trataba de borrar las imágenes pero estas aparecían como flashes en su cabeza. Tenía miedo de chocar si seguía así. Paró en un bar y se sentó en un rincón. Pidió un café. Todo con movimientos lentos y definidos, nada de derrumbarse. Se reclinó en el respaldo de la silla y apoyó la cabeza contra la ventana. Estaba de espaldas al resto del bar por lo que no le dio vergüenza dejar escapar una única lágrima. Esta acarició sus pestañas y recorrió en solitario su hermosa mejilla, para perderse en su cuello. Una única lágrima bien llorada seguida de un suspiro. La joven se enderezó y sacó su celular de la cartera. Tenía que hacer dos llamadas. En sus número favoritos estaba el de su hermana antes que ningún otro y luego el de Cristian, pero ninguno de los dos la podía ayudar. Otra vez el flash en su imaginación pero ya jamás las lagrimas. Marcó el número de su mama.

  • Hola ma! Si si ya sé, ya la pague no te preocupes... Solo me atrasé un vez...Bueno basta maa... Si en un ratito paso por ahí... no nada, no te preocupes pero al final no me gusta la idea de la despedida, me voy así, tranqui. Es sólo un cuatrimestre! No armen escándalo con papa por favor que a Ceci se le va a dar un ataque.

Le cortó. Es que su voz se estaba quebrando al pensar en Cecilia y no quería darle explicaciones a su madre. Le mandó un texto diciendo que la señal era débil y que ya hablarían cuando pasa por casa. Hizo otra llamada para confirmar su vuelo para mañana y una última a una compañera de la facultad. Se tomó a toda velocidad el café cuando ya se había enfriado completamente. Luego, como lo prometió, fue a la casa de sus padres para despedirse. La hizo muy corta, lo que más quería era llegar al departamento antes que Cecilia.

Y lo logró. No había rastros de ella. Es que hoy cursaba hasta tarde y después tenía meditación. Le dolía el corazón al recordar a su hermana. Nada tenía importancia ya. En su habitación encontró la valija a medio hacer, hasta último momento podía haber cancelado el viaje. La terminó rápidamente. Se quedó sentada en su cama con los documentos en la mano. Veía claramente el rostro de su hermana y el de Cristian. Ya no podía seguir bloqueando las imágenes vio. No podía seguir negando que vio como se besaban. Un beso apasionado, con gusto a desesperación. Escuchó que su hermana lloraba, lo supo dentro de ella más bien. Supo que lo ama y no hay nadie en el mundo que pueda evitar eso. Lo supo desde siempre, desde la primera vez que los vio juntos. Fue amor a primera vista y no pudieron hacer nada para evitarlo. Tenía que ser de esa manera, ellas eran la misma persona, era lógico que se enamoren de la misma persona también. Cristian sí podía elegir y eligió a Cecilia, Mariana pudo leerlo en sus ojos, pudo deducirlo por sus manos. No hay nada, ni nadie que pueda cambiar los sucesos que se habían desatado. A ella sólo le quedó correr y esconderse. Viajar es una buen medio para huir.




V


Así resulto. La hermana infeliz volvió de su viaje para admirar la felicidad de la otra. Lo raro que es esto de la felicidad. Una madre haciendo como que es feliz sólo porque crió a sus dos hijas sanas y fuertes. Un padre que es feliz sólo porque él se ve exitoso, y el éxito es tan relativo... Una familia unida por los mandatos de la sociedad, es decir esta unida por una ilusión. El amor entre hermanas, indestructible al fin.

Marina volvió y eligió el perdón en beneficio de la felicidad de su hermana. Lamió sus heridas como una animal acorralado, pero lo hizo sola, lejos. Cuando volvió pudo afrontar la decisión de hacer como que nunca nada había sucedido. Todos se comportaron como ciegos. Nadie pareció querer darse cuanta que Mariana se había convertido en la culposa Cecilia y esta en un ser de otro mundo que siempre pareció Mariana. Lo único que siguió igual, de una manera misteriosa, fue el amor entre hermanas, indestructible al fin.

Mariana la eligió a Cecilia y la felicidad de ella antes que la suya propia podríamos decir. Aunque, quién sabe qué es la felicidad?



Topilskaya Regina.

¿Me quiero dedicar a esto? Y sí, pero cuestaaa.....

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| martes, 12 de julio de 2011
Auxilio!!!!! Hace dos semanas que terminamos las clases? bueno, en esas dos semanas llevo escrito un párrafo! Esto es desesperante!
Ya me decidí escribir una ficción sobre dos gemelas. Leí que las gemelas tiene una conección muy fuerte entre ellos y eso me parece fascinante.Son gemelas separadas por padres problemáticos. Ellas sienten lo que le pasa a la otra y muchas veces confunden sus sentimientos. Quiero que en su relación juegue también la relación de sus padres, como el reflejo de lo que diría un psicoanalista, sombras de problemas no resueltos. El eje es la incertidumbre de si la otra hermana existió, porque el recuerdo de la infancia aparece muy borroso. Sienten cosas que no son de ellas, como por ejemplo un embarazo que lo sienten las dos mientras una no puede tener hijos.
Me pasa también que no quiere extenderme mucho, no es un libro, pero se me ocurren tantos delirios que no veo la forma de otganizarlos.
Aprovecho y sigo escribiendo ahora, a ver si esta semana ya tiene forma de algo.

Cartas a la nada

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| martes, 7 de junio de 2011

Yo nunca debí besarte. Ese beso maldito con gusto a miel amarga. Ese beso prohibido y condenado por todos y por mí misma. Ese juego de seducción perverso y ruin. Tus ojos son mi desgracia, tu brillo de esmeralda, magia negra. Tus manos me hundieron en el océano de la oscuridad, en el mar de la vergüenza. Tu voz, veneno en mis oídos. Te convertiste en viento para recorrer el mundo en busca de tu musa y ahora yo me enfrento al huracán para sentir tu abrazo. Te convertiste en río para ser imparable y ahora yo me duermo bajo el agua para respirar tu aire. Te convertiste en fuego para ser invencible y ahora yo ardo en la hoguera para que seas mi último recuerdo. Desearía que fuera más difícil seguirte, pero no, vos dejas un rastro inconfundible, un olor a bosque, a libertad. ¿Cómo no encontrarte? Y yo creía que me rescatarías del vacío. Ay tonta de mi, ay que atolondrada .

Que patética ahora, poco original. Escribir consciente de que jamás me leerás. Tantas cartas en la historia fueron escritas por mujeres desesperadas, tantos adioses a nadie. Yo seré una más, una de aquellas derrotadas. No seré inteligente, seré una amante olvidada y estúpida.

Fue peor que pienses en mí, porque hizo que llore por ti. Hubiera preferido que me ignores porque me hubieras obligado a olvidarte, estoy segura que podría haberlo logrado. Pero ahora ya no, consumiste un trozo de mi alma, mordiste mi corazón como si fuera manzana.

Y hoy ando vagando por los lugares donde vagaste, donde te espié de lejos. Y hoy ando llorando por cada melodía de violín aunque ya sin oírla. Y escucho tu voz dentro mío. Abrasadora, destructora, dañina, aniquiladora, simplemente deliciosa. Tus palabras, tus gestos, todos grabados sin excepción en una película interminable. Y siento tus labios otra vez, sabor a miel amarga, sabor a vidrio mezclado con azúcar, sabor a lagrimas. Y vive en mi memoria claramente el beso primero, lo percibo otra vez con todos mis sentidos, temblando yo de frío o de miedo o de culpa. Maldito seas, maldita tu obra, y maldita yo por adorarte.

¿Y ahora qué? Y ahora la nada misma. Nadie muere de amor. La pasión te puede consumir, podés ahogarte en tu llanto, pero no es el amor, son las personas las que matan. Y ahora la nada misma. Solo la sombra de un sabor, solo el eco de una conversación. No hay olvido, no hace falta el perdón, ya todo fue dicho, las verdades vomitadas tantas veces que sobran conclusiones, sobran despedidas, nada más puedo agregar. ¿ Odiar, amar? Es ridículo diferenciarlo, una tontería preguntarme. Siempre fue igual, mirarte desde la sombra y pedir a gritos que me mires. Odiar que me sonrías, amar tu sonrisa. Ay de mí, que loca, que débil. Jamás debí besarte. Y hoy, contaminada por tu esencia, solo deseo verte deslumbrar. Y hoy, intoxicada con tu perfume, solo deseo verte conquistar. Por favor, que la gris realidad no te distraiga de tu mundo alucinante.

Te admiré como artista, te respeté como maestro, te odié como hombre y te amo como recuerdo. 

Donde las mujeres no se planchan el pelo.

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| domingo, 29 de mayo de 2011
El arte pasa años y años creándose, conociéndose, enamorándose y aburriéndose dentro suyo. Es como la rueda de la fortuna, un ciclo sin fin, siempre se vuelve a empezar. Creo que en todos los tiempos fue así. Inventarse y reinventarse, vida del arte y sus habitantes.

Muchos de los recientes espectáculos, como el que tuvo la amabilidad de correr su telón ante mi recientemente, nos llevan a un universo nuevo. Nuevo por ahora, hasta que la creación nos lleve a otros miles. Mientras tanto, sólo nos queda disfrutar con todos nuestros sentidos.

El centro cultural IMPA siempre sorprende con su fachada. Parece de cuento de terror, pero hermoso. La información quizás no sea muy precisa, puede ser que llegues al espectáculo y te digan que tenías que reservar, qué se yo, vivimos en un mundo de posibilidades, casi todo puede pasar. El hecho es que algunas reservas algunas veces se caen y podés acceder al show, así me sucedió a mi.

Con la entrada en la mano recorrí el lugar. Nos mandaron a esperar en un patio hasta que abrieran sala. La noche ya estaba avanzada y el frío bastante presente. En el patio había un grupo de músicos cantando y bailando alrededor de un fuego ardiendo. Había algo similar a una parrilla encima , cacerolas y algo asándose. Y vino tinto, para entrar en calor. A partir de ese momento comenzó la magia. Una chica bajó y comenzó a tocar el violín paseándose entre los deseosos de entrar. A veces les hablaba, pero siempre decía palabras imposibles de entender. Qué bello idioma el de la incoherencia. En cuanto se nos pasó la timidez ante la intérprete que nos seguía a todos lados, pudimos apreciar su desempeño. Tocaba genial un instrumento genial. Luego se acercó hacia el grupo del asado y tocó con ellos. Todos bailaban alrededor de las llamas, un rito salvaje en medio del cemento.

A la hora indicada subimos las escaleras y fuimos guiados por luces y sonidos hasta allí donde van los espectadores. Encontrar músicos tocando en el camino descoloca y había bastantes en todos lados. ¿No era que los músicos tenían un lugar predeterminado? ¿Como es esto? ¿Pueden estar desparramados tocando aquí y allá? Llegamos al lugar, sillas de distinto tamaño y alfombras en el piso. Me pareció increíblemente cómodo, cada uno se sentó donde le pareció. Ya se habrán imaginado que no había escenario. Solo el piso congelado del edificio frente a las sillas, donde corrían bailarinas descalzas y una contrabajista que las acompañaba. Me imagino el frío que sintieron sus cuerpos y la suciedad adherida a sus pies. Negras, negritas estabas sus plantas. Yo, bailarina desde añitos tempranos, sé la poca importancia que tienen todos estos detalles en el momento, pero del lado del espectador no lo puedo creer. Sólo en vestiditos mientras nosotros permanecimos en camperas y con bufandas.

“ Hecha de aquellas” deduzco que es una obra de danza, pero ahí de baile como baile hubo poco y nada. Sólo arte, un licuado entre luces, sonidos, voces, movimientos y los espíritus de la fábrica. Los músicos finalmente se reunieron en el mismo lugar, cerquita nuestro pero no demasiado fijos, sino que iban y venían. Los ruidos propios que proveía el entorno eran bienvenidos. Allí había de los más variados: el ruido del tren que hizo temblar las ventanas, martillazos desde algún piso desconocido, gritos de afuera, todo era incorporado y parecía ser parte del truco. Sin los ingredientes sorpresa no es lo mismo.“Mujeres de sentido común, sentidas, comunes, corrientes”. Las chicas eran pura emoción, un nudo de pasiones, mujeres. De eso se trataba: de mujeres. Así como somos, sin mentiras ni engaños perfectos. Tenemos días buenos y días pésimos, reír y llorar en la misma hora no es nada fuera de lo común. Hacemos locuras. Amamos seguido. Hay cosas insignificantes que ocupan todo nuestro mundo y hechos importantes que nos dan lo mismo. A veces juzgamos sin saber y también miramos sin ver. Perdonamos y crucificamos. ¿Para qué la falsedad? Convenzamos a nuestras mentes que nuestros defectos nos sientan bien y conquistemos corazones.
Las danzarinas se sacaron los vestidos para mostrarnos sus almas dentro de los cuerpos desnudos. El cuerpo joven, puro, vulnerable en armonía con la naturaleza me hizo sentir extraña, como si lo viera por primera vez. Qué frágiles que somos los seres humanos y nos hacemos los fuertes sin sentido. La obra terminó de manera perturbadora, mostrando la cruda realidad. Cuerpos enredados buscándose unos a otros. Es que no podemos estar solos, no tenemos ese don.

Ruego que todos hayan salido fascinados como yo, que no haya sido una fantasía que existió sólo en mi cabeza. A mi vista todos parecían anonadados pero no hablé con nadie. Quería llegar con el recuerdo intacto, sin intervenciones, grabarlo en millones de fotos dentro de mi mente. Salimos por los pasillos oscuros guiados por la masa de gente. Menos mal que la masa razona sola, no sé como hubiéramos encontrado la salida sino.

Al final, miré detalladamente al público. Muchos estilos, mezclas y cosas locas. Es que hay lugares a donde las mujeres van sin plancharse el pelo, allí donde buscan nuevos horizontes.








El edificio en persona.

4
| lunes, 9 de mayo de 2011
La obra de la que hablaré se compone básicamente de cuatro pisos distribuidos en 22.000 metros cuadrados y oculta en sus infinitos pasillos y galpones una lucha inabarcable. Su fachada insinúa el duro destino que le tocó. Adentro es fácil perderte si te llevas por los murmullos, es como si las paredes te hablaran, invitándote a escuchar su leyenda. El lugar desafía tus sentidos. Hay tanto esperando ser contado que marea, no cabe todo en tu cabeza. La esperanza se respira y vuela por el aire erizandote la piel. Las interminables escaleras en penumbras no espantan sino que introducen en un mundo casi de fantasía, único. Por más que el ambiente no sea típicamente hogareño, te sentís en familia. Será que realmente es una familia, amistosa con casi todos los que entran, sólo le cierra la puerta a aquellos que no la comprenden, los necios que buscan la destrucción de esto que ya no se puede destruir. La fuerza de la justicia y la solidaridad es infinita.
En Argentina el momento significativo de las fábricas recuperadas por parte de los trabajadores surge fuertemente luego de la tantas veces mencionada crisis del 2001. Por suerte desde entonces podemos atribuirle algunas batallas ganadas, como la llegada al Senado del proyecto de ley de quiebras para facilitar el proceso de recuperación. Lo considero como una luz de esperanza para un mundo más justo el hecho de que se haya aprobado de manera casi unánime. Si queremos ir más allá en el tiempo encontraremos los orígenes de este fenómeno de cooperación en Italia del año 1920 y también en Francia luego del mayo francés.

Hoy reconocemos al IMPA (Industrias Metalúrgicas y Plásticas de la Argentina) como referente de cultura popular y ejemplo de lucha de los trabajadores. Pero lejos de su posición actual estaba en sus comienzos. Fue fundada en 1910 mediante la inversión alemana y 35 años después fue nacionalizada. Su primer paso de transformación radical podemos atribuirlo al año 1961 cuando fue constituida como cooperativa de trabajo, aunque funcionando incorrectamente como tal. Su alcance era muy limitado y no se apuntaba a profundizar esta cooperación sino más bien lo contrario, formar una sociedad anónima. Ante el pedido de asamblea, la directiva se oponía. En diciembre de 1997, la empresa se presenta a concurso preventivo de acreedores con una deuda que rondaba los 8 millones de dólares y con la producción cerca de paralizarse completamente.

El 22 de mayo de 1998 finalmente les fue concedida la asamblea. Aunque conscientes de su desventajosa perspectiva, los trabajadores ocuparon la empresa, renovando la dirección cooperativa. Esta nueva gestión logró reactivar la producción y renegociar la deuda. Fue una de las primeras fábricas recuperadas, lo que ahora llena de orgullo a sus emprendedores y da esperanzas al movimiento de otros.

Este lugar resulta ser una caja llena de sorpresas agradables. ¿Quien podría decir que allí, al lado de las maquinas llenas de aceite, el arte encontró hospedaje? En el comienzo fue solo un humilde taller de teatro pero luego del estreno de una obra ya no podía haber vuelta atrás. En el año 2000 se constituye el centro cultural IMPA. Al principio la relación del los trabajadores con el centro estaba teñida de desconfianza hasta que la verdad pudo llegar hasta ellos. Su lucha se convirtió en la lucha del pueblo.

En el año 2008 se logró la tenencia provisoria por ley que dictó la Legislatura Porteña, aunque esto no impidió que en septiembre de 2009 el juez comercial Héctor Vitale declare la inconstitucionalidad de dicha ley. En la apelación a la Cámara Comercial el fallo resultó a favor del juez. Lejos de rendirse se están desarrollando los preparativos para dirigirse hasta la Corte Suprema y se presentará en el Congreso de la Nación un ley por la expropiación definitiva. El camino que deben recorrer está desbordado de dificultades. Una de ellas es el corte de energía que produjo Edesur en el 2008 por orden del juez, lo que obliga a los trabajadores a depender de la costosa tecnología de un generador.
El IMPA contiene dentro una primaria popular para jóvenes y adultos, un bachillerato popular, FM 101.7 Subteradio, Barricada TV, numerosos talleres entre entre los que podemos mencionar teatro, técnica clown, tango, danzas folclóricas y muchísimos otras variantes. Además se producen de manera seguida obras, espectáculos, proyecciones de cine, festivales y peñas. Ninguna de estas actividades recibe subsidio alguno.

Me resulta absurdo el ida y vuelta que le toca soportar a esta organización. Recuperar, perder para luego triunfar y volver a ser derrotados y volver a rearmarse para la siguiente batalla. Injusticia es la palabra que describe mejor estos sucesos desafortunados.

IMPA resiste, no pasarán.


Historia de vida de los textos.

4
| sábado, 7 de mayo de 2011


No se si debo decir que lamentablemente o no, pero detesto escribir con consignas. Es como respirar bajo el dictado del cronómetro, me pone nerviosa y nunca me sale bien. Siento que son sogas que me privan del libre movimiento. Con esta introducción desalentadora se pueden imaginar la actitud positiva que me acompaño a medida que exprimía mi mente como una naranja en busca de una idea apetecible.

Mi consigna del taller en combinación con mis ocurrencias en esos días daba como resultado todos los lugares comunes que se les puedan ocurrir y muchos más. Así hasta que me ilumine digamos , y utilizo esta palabra porque justamente queda muy bien el la ocasión. Fue pasando por la puerta de una iglesia, mientas mi mente sufría otra tortuosa sesión de exprimidos, que recordé algo. No puedo creer que se me haya pasado por alto. Recordé que yo amo escribir, recordé que jamás puedo poner en palabras todo lo que tengo en no se donde, supongo que en la mente o en el corazón, por ahí cerca. Entonces escribir se volvió fácil. Tomé una idea que había tenido cuando era muy chica, una historia que inventé de niña y que creí enterrada como mis dibujos de acuarela. La reviví y jugué con ella. Siento que la di vueltas en mis mis manos, la mire de todos lados y me hizo feliz.

La transformación posterior por suerte dejó a mi historia inspiradora casi irreconocible. Digo por suerte porque espero haber desarrollado alguna capacidad literaria o similar a eso en los últimos 15 años, sino sería algo bastante decepcionante por decir algo. Una vez que haces aparecer un personaje, te convertís en algo así como su destino. Y como tal me doy cuenta que soy poco constante, no se en que van a terminar, no se si los sucesos los irán cambiando mucho, poquito o nada. Pero si se exactamente como son ahora. Lo se porque creo que todos los personajes que uno crea, llevan dentro pequeñas partes de uno mismo. Ellos guardan nuestros secretos, aquellos que ya no podemos guardar solos. Las historias que uno escribe, por más ficticias que sean e inverosímiles son las historias de vida de los autores. Muchas veces diarios cifrados.

Editar un texto resulta hasta terapéutico. Es interesante ver en que te equivocas, es educador darte cuanta de las palabras que repites y fascinante ver los sinsentidos que se te da por agregar. Yo siempre me enamoro de mis primeras versiones, es ese amor primero indestructible. Claro, después para que los demás se enamoren de mi texto tengo que hacerlo entendible y bello para todos no solo para mi y mis personajes. Eso me lleva a la larga y tediosa revisión, donde igual siempre me termina faltando un acento o sobrando una coma y ni te digo del punto y coma que creo que no se muy bien para que me sirve. Es muy probable que la primera versión se sienta bastante traicionada, y no es para menos. Las versiones que se desprenden de ella, en este caso, fueron fieles a los trazas primeros o intentaron. Pero en otros casos ha sucedido que mis versiones podrían llamarse otras producciones directamente. Por suerte ahora tomé consciencia de lo importante que son los detalles, conjugar de una u otra manera no es lo mismo, usar una palabra o la otra tampoco.

Escribimos siempre para ser leídos, y no siempre sabemos por quienes. Entramos en un mundo de comunicación que no podemos manejar. Cuando la historia deja de estar en tu cabeza y pasa a estar almacenada en algo externo ya no es solo tuya, es de todos los que la lean. Yo quiero escribir esta historia y otras para dejar de tenerlas archivadas en mi cabeza, para dejar de guardar secretos. Yo quiero que mi historia sea tuya ¿será mucho pedir?


IMPA

4
| miércoles, 4 de mayo de 2011
    IMPA se encuentra en Querandias 4290 en el barrio de Almagro. El edificio es una fábrica recuperada donde actualmente funciona un bachillerato popular y también un centro cultural con numerosas actividades y talleres. Lo terrible que debemos destacar en este momento del lugar es que esta sufriendo una seria amenaza de llegar a su final por desalojo. Durante toda la semana correspondiente al día internacional del trabajador se produjo una vigilia en el lugar por la defensa de lo que fue legítimamente ganado.
El lugar físico es una serie de contradicciones realmente, tan frió por las corrientes que entran a través de las ventanas rotas y tan cálido por las sonrisas de la gente. En mi tarde allí me pasé preguntándome por qué los lugares así son las excepción y no la regla. ¿Tendremos el corazón cubierto de una armadura de piedra de verdad? ¿Como es que todos los días nos levantamos por la mañana y continuamos nuestras vidas sabiendo que hay injusticias? Abiertamente en todo el mundo suceden cosas terribles, como por ejemplo gente que se queda sin trabajo y por lo tanto sin comida, gente que se queda sin hogar y por lo tanto sin salud. Y todos sabemos de esos sucesos, y con pleno conocimiento y consciencia de estos hechos y otros peores o no tanto continuamos con lo nuestro. La mayoría solo decimos “que mal están las cosas” y listo, con el remordimiento silenciado podemos concentrarnos en nosotros.
Pero ahí es distinto, el “nosotros” es inseparable del los “otros”. Hubo charlas informativas sobre causas sociales de distinta índole y actividades recreativas para todas las edades. Como una sola persona estábamos interesados en todo. Bailamos, comimos y charlamos y entre todo eso, antes de salir otra vez a la realidad individualista, tuvimos que aceptar aunque sea por corto tiempo que las personas necesitamos menos de lo que creemos para ser felices.
| martes, 26 de abril de 2011
 Blog en construcción.Disculpe las molestias.
 

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